Materiales adecuados

La alta calidad empieza seleccionando las materias primas correctas. Esto influye en la mayoría de fases de la producción, especialmente en las que se añade resistencia al producto, como el tratamiento térmico, que crea la base para unas propiedades mecánicas correctas cuando se fabrican las piezas.

En teoría las tuercas y tornillos podrían fabricarse en hierro puro. Sin embargo, el hierro puro sería demasiado blando para muchos elementos de sujeción. Para incrementar la resistencia, se añade carbón al hierro fundido en las acerías. El contenido de carbón es un factor crítico para la resistencia del acero resultante. Por ejemplo, un tornillo con la clase de propiedad 12.9 necesita una cierta resistencia, y es el carbón el que confiere al acero su resistencia tras el baño en aceite a casi 900 ºC.



Es por ello que seleccionamos cuidadosamente los materiales de nuestros productos, para garantizar que sea suficientemente resistente para su aplicación, evitando problemas de roturas y pasados de roscas.